PSOE, IU y Podemos llegan a 2026 con la lengua fuera y ampliamente arrolladas por ola derechista impulsada desde las estructuras sociales y políticas que son hoy las redes sociales”

OPINIÓN. Tribuna Abierta. Por 
Félix Gil
Exdiputado andaluz de Podemos


26/03/26. Opinión. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. El periodista y exdiputado andaluz de Podemos, Félix Gil, escribe en esta Tribuna Abierta sobre las próximas elecciones andaluzas: “Existe una Ley Electoral que fija un mínimo por debajo del cual los votos no sólo se pierden para quien los pide, sino que, por efecto del reparto de restos de la Ley D'Hont que...

...rige nuestra democracia, van a parar al partido más votado. O sea, el PP será el beneficiado de que se presenten candidaturas que no obtengan diputados”.

Salvar los muebles en las andaluzas

La situación de la izquierda y las fuerzas progresistas en Andalucía es la consecuencia del agotamiento de la política del PSOE de Felipe González, fiel a la ortodoxia de la economía liberal y del clientelismo.

Incluso quienes no comparten el liberalismo económico, a su izquierda, se dejaron llevar igualmente del clientelismo.

La irrupción de Podemos tras el 15M, al impugnar el sistema bipartidista y prometer una organización democrática como alternativa apenas duró unos meses, pues ya en el verano de 2015 primero Pablo Iglesias con el Secretario de Organización (Sergio Pascual) e inmediatamente después Teresa Rodríguez en Andalucía, transformaron una organización democrática en una dictadura personal e igualmente clientelista.

Arrasadas las bases (círculos) de Podemos como consecuencia, hemos visto en estos diez últimos años unos dirigentes zombies funcionando por su cuenta, llegando incluso a espectáculos tan deprimentes como hacer listas tan a última hora que no llegaron a poderse registrar.

Las tres organizaciones más importantes, PSOE, IU y Podemos llegan a 2026 con la lengua fuera y ampliamente arrolladas por ola derechista impulsada desde las estructuras sociales y políticas que son hoy las redes sociales, donde se han socavado las bases de las democracias liberales (Estado de bienestar, reparto de la riqueza) sustituyéndolas por el más descarnado uso de la ley del más fuerte, la Ley de la Selva.

La ilusión de un sistema económico alternativo al capitalismo, 100 años después de la Revolución Bolchevique, permite establecer que resultó una ilusión frustrada por la realidad del desarrollo de las fuerzas productivas, más rápida y mejor con el capitalismo que con una economía centralizada, hasta el extremo que China, donde el desarrollo de las fuerzas productivas es impresionante, se hace en el marco del capitalismo... por indicación del Partido Comunista de China.

Abandonada la ilusión del socialismo económico, la posibilidad de un capitalismo " con rostro humano " u otra denominación es la tarea hoy posible, con el ejemplo de la socialdemocracia del Norte de Europa como faro.

La tradición democrática de Europa, desde Grecia y Roma hasta la Revolución francesa pasando por las luchas de los comuneros castellanos o los segadores catalanes contra los monarcas absolutos, nos indica el ideal que nos corresponde servir, frente a las tradiciones autoritarias de otros pueblos, como los rusos o chinos, que han pasado de sistemas de poder absoluto de zares y emperadores a los de los partidos comunistas y en Rusia, después, a la tiranía de unos oligarcas, con Putin como referente político.

Qué hacer en Andalucía

Mientras el PSOE fue lacayo del liberalismo económico enseñado por el partido Socialista de Alemania a la generación de Felipe González, hemos visto no sólo la desaparición de las empresas estatales de referencia como Endesa o Campsa. También las siderúrgicas y empresas de construcción naval, fertilizantes, etc. Abrieron la puerta a las empresas privadas en todas partes.

Una nueva generación de socialistas con Zapatero y Pedro Sánchez a la cabeza, han sustituido y combatido en el seno de su partido ese liberalismo sustituyéndolo por ideales socialdemócratas, que han llevado al Estado a entrar en empresas como Telefónica o Indra, invirtiendo la tendencia de decenios anteriores.

En Andalucía, el cambio de liberales por socialdemócratas no se ha producido. Susana Díaz y la mayor parte de los dirigentes socialistas siguen lastrando la posibilidad de que la regeneración llegue al socialismo andaluz, que desaparecidos los puestos de trabajo en la Junta, las diputaciones y ayuntamientos tiene hoy una militancia muy pequeña.

A su izquierda, el PCE/IU acusa la falta de referencias políticas y mantiene una militancia pequeña y de gente muy mayor. Las otras fuerzas políticas, SUMAR, Podemos, Andalucía Adelante, verdes, andalucistas... son aún más reducidas.
Con este panorama, las próximas elecciones andaluzas deben servir, al menos, para evitar la desaparición práctica de las fuerzas de progreso en Andalucía y permitir sentar las bases de la recuperación de ayuntamientos y diputaciones en 2027.

Desaparecida la ilusión comunista y con largos años de prácticas socialdemócratas por parte del PCE, lo lógico es que ambas formaciones, PSOE e IU/PCE, aspiren a confluir de nuevo, como estaban hace cien años. Pero ese proceso requiere en ambos sectores de un debate que ni siquiera se ha expresado en público.

Imposible por el momento presentar listas progresistas unitarias, hemos de considerar la realidad a 19 de marzo: habrá listas del PSOE y otras a su izquierda.

Ahora mismo tenemos una candidatura de Antonio Maíllo, líder histórico del PCA afortunadamente recuperado de un cáncer, que por el momento agrupa a IU, Sumar y  otros grupos menores. Existen también candidaturas de Adelante Andalucía y Podemos.

Como muy bien nos ha recordado recientemente el diputado de ERC Rufián y aún mejor los resultados electorales de Castilla León, existe una Ley Electoral que fija un mínimo por debajo del cual los votos no sólo se pierden para quien los pide, sino que, por efecto del reparto de restos de la Ley D'Hont que rige nuestra democracia, van a parar al partido más votado. O sea, el PP será el beneficiado de que se presenten candidaturas que no obtengan diputados.

Veamos provincia a provincia la situación

De entrada, con las proyecciones disponibles, las fuerzas políticas que no tengan expectativas de voto superiores a las siguientes cifras deben saber que los votos que tengan darán diputados al PP por los restos:

Sevilla 4,6% votos válidos
Málaga 4,7
Cádiz 5,0
Granada 6
Almería 6,4
Córdoba 6,6
Huelva 6,7
Jaén 6,8

Las proyecciones actuales son en %
                 Por And.   Adelante And.  Pod.
Sevilla        6                        5                 2
Málaga       5                        5                 2
Cadiz          5                       5                 2
Granada     5                       3                 2
Córdoba     5                        3                 2
Jaén           3                        2                1
Huelva        3                       2                 1
Almería      3                        2                 1

Como consecuencia, Podemos no tiene posibilidad de obtener diputados autonómicos en ninguna provincia si presentara candidaturas.

Por Andalucía, igualmente, carece de opciones de obtener diputados fuera de Sevilla, Málaga, Córdoba, Cádiz y Granada.

Adelante Andalucía solo tiene opciones en Cádiz, Sevilla y Málaga.

Si no se producen coaliciones antes del 3 de abril, las tres fuerzas sumarán 9 ( nueve) diputados autonómicos.

OPCIONES POSIBLES

Opción A
Podemos se incluye en Adelante Andalucía, grupo con el que tiene afinidades históricas. Adelante es una escisión de Podemos. Con ello existen posibilidades de alcanzar un diputado en Córdoba. Total Andalucía 10 diputados (6 Por 3 AD 1 Mix)

Opción B
Por Andalucía, Adelante y Podemos presentan candidaturas conjuntas en Huelva, Jaén y Almería. Podrían obtener un diputado en cada una. Total Andalucía 12 ( 6 Por 3 AD 3 Mix)

Opción C
Por Andalucía, Adelante y Podemos se unen en una candidatura en todas las provincias. Ese Mix conseguiría dos diputados en Granada. Tendrá más posibilidades de tener 3 en Cádiz así como 3 en Málaga y Sevilla. Total Andalucía 15 diputados, los que consiguió Podemos en 2014. Un momento en el que IU además obtuvo 5, lo que indica el desgaste de las izquierdas andaluzas en 11 años.

Comparadas con las pérdidas del PSOE serían poca cosa. En 2014 40% y para el presente año 20% de votos. De 47 escaños a 23. El PSOE ha perdido la mitad de votos y escaños y su izquierda un 25%.

Un acuerdo que simplemente serviría para salvar los muebles. El edificio ardió hace mucho tiempo.

II Parte: causas del incendio y forma de reconstruir el edificio

Hemos visto lo que una calculadora manejada con datos nos proporciona para salvar los muebles, para sacar lo máximo posible con lo que hoy somos.

También hemos visto cómo ha desaparecido el horizonte ideológico del comunismo como sistema económico y como lo que queda de ese ideal es una forma de Gobierno conforme a las tradiciones confucianas en China o al nacionalismo de Vietnam. Cuba hoy sigue los pasos de la URSS y camina al fin de su sistema económico y veremos del político.

También vemos cómo la socialdemocracia del Norte de Europa, especialmente en Noruega, es capaz de desarrollar los derechos humanos, prosperar económicamente y mantener con ello una luz que se proyecta al mundo. Algo que de un modo más modesto también hace hoy España con su política de emigración, redes sociales o defensa, y Nueva Zelanda, Australia o Canadá con diferentes aciertos en la restricción del poder de las redes sociales, entre otras políticas progresistas.

El derrumbe del voto progresista en Andalucía trae causa fundamental del deterioro del PSOE por su corrupción y clientelismo, por una parte, y por otra de la aparición en Andalucía, como en el resto del mundo occidental, quiero decir vasallo de EEUU, de las redes sociales.

Desde EEUU grandes corporaciones cuyos propietarios son activos defensores de la mentira y la manipulación han volcado su actividad en desacreditar los derechos sociales y las libertades públicas, fabricando un prototipo de libertad egoísta que entierra los derechos sociales.

Para ello dinamita cada día lo colectivo, los impuestos que permiten mantener los servicios públicos, predice sin descanso el fin de las pensiones, ataca la sanidad y la educación Públicas y, a quienes consigue convencer, les ofrece en recompensa la categoría de influencer, de persona relevante, a la que premia con algunas monedas a cambio de que se convierta en un propagandista de lo que interesa a los propietarios de esas redes: difusión de sus mensajes y modelo de vida.

Esa máquina de propaganda, dirigida a quienes carecen de la capacidad de obtener información fiable, consigue confundirles llevándoles a la abstención, mientras que los partidarios de la propiedad privada de los medios de producción y de anteponer sus intereses particulares a los generales son agrupados y dirigidos al combate.

La dimensión de esta actividad planetaria, la difusión universal de los terminales necesarios, los teléfonos móviles, están en una escala que hace imposible hacerles retroceder hasta que esa nueva fuente de información/manipulación masiva pueda ser reglamentada, perseguidos y expulsados los difusores de mentiras y anulados los algoritmos que permiten ampliar su difusión mientras esconden la realidad.

Como consecuencia, pese al aumento de la riqueza, su distribución retrocede y lo hará aún más con la aplicación de la IA, que permitirá en breve robotizar muchos trabajos manuales y ya sustituye muchos especializados en oficinas, almacenes, etc.

Y paralelamente, el impacto en el medio ambiente aumenta por la concentración sin igual de ciencia al servicio del capital y sus necesidades de computación y energía.

Como consecuencia, el momento es de agrupar a los elementos conscientes de la sociedad, a quienes se preocupan por su futuro y el bien común.

Casas comunes para los progresistas andaluces

A falta de que un debate permita agrupar al conjunto de los socialdemócratas en una misma casa, veamos como los que están más a la intemperie, los que venimos de la izquierda del PSOE, podemos empezar a crear casas comunes.

Hay dos formas que debemos utilizar, como ya hicimos para crear y desplegar las CCOO, el sindicato que puso a la defensiva hace 50 años al poder político y económico y, Pactos de la Moncloa mediante, traer una democracia a España que permite hoy mantener el Gobierno más a la izquierda de la UE.

Las dos palancas son las organizaciones sectoriales y territoriales.
Entre las primeras, debemos priorizar el esfuerzo en comunicación social y en el uso de las redes, junto a las anteriores formas de comunicación.

El segundo gran sector, por su importancia económica y política, es el de las pensiones y subsidios, uniendo jubilados, parados, dependientes y otros sectores que igualmente necesitan que existan impuestos para mantener las ayudas sociales.

Otro fundamental es el dirigido a hacer realidad el derecho constitucional a la vivienda, un sector en el que mientras el PSOE defiende los derechos de los rentistas y tímidas actuaciones de promoción pública, hemos de reivindicar las expropiaciones y nacionalizaciones de grandes propietarios de viviendas. Al menos hasta que desaparezcan las actuales tensiones.

Los sindicatos tienen muy claro en Servicios a la Ciudadanía la actividad en educación y sanidad, tanto públicas como privadas.

Respecto a las organizaciones territoriales, su función es encontrar soluciones a los asuntos de competencia municipal o autonómica.

Muchas cuestiones deberán ser abordadas por ambas estructuras.

Convivir en esas casas exige respeto entre sus moradores, cumplir reglamentos, pactar un programa y aceptar el principio de una persona un voto.

Con esas condiciones, es posible iniciar un proceso de agrupación de candidaturas para empezar provinciales para las andaluzas y luego locales el año que viene para las municipales.

La primera condición es que las fuerzas políticas IU, Sumar, Adelante, Podemos, etc se comprometan a llevar a cabo convocatorias abiertas a la ciudadanía de carácter provincial, hacer un censo con quienes manifiesten interés en participar y votar las candidaturas que se presenten. Todo ello con garantías de seguridad de las votaciones previamente acordadas.

Ese proceso es ya en si una movilización y supondría un revulsivo que favorecería la participación y combatiría la abstención.